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Memorial del campo de concentración de Dora-Mittelbau


Dora-Mittelbau fue el último complejo de campos de concentración creado por el régimen nacionalsocialista.

La creación del campo de concentración de Dora-Mittelbau fue precedida por el desarrollo de los cohetes V-2 en el centro experimental de Peenemünde. Allí, y en los talleres Rax, cerca de Viena, comenzó la producción en serie de estos cohetes, a comienzos de verano de 1943. Un grave ataque aéreo de la RAF, en agosto de ese año, interrumpió la producción de Peenemünde, lo que provocó que las autoridades alemanas decidiesen trasladar la producción a zonas menos expuestas. La decisión favoreció el sistema de túneles que pertenecía a la Wirtschaftliche Forschungsgesellschaft (Sociedad de investigación económica, Wifo), en las montañas de Kohnstein, cerca de Nordhausen, en Turingia donde, a comienzos de 1936 se había iniciado la construcción de unos centros de producción de combustible para la Wehrmacht. A finales del verano de 1943, las medidas de construcción habían casi finalizado.

El 28 de agosto de 1943, los primeros 107 prisioneros de campo de concentración llegaron a Kohnstein, cerca de Nordhausen, con sus guardias de las SS, para crear un nuevo sub-campo del campo de concentración de Buchenwald: el Arbeitslager Dora. En los meses siguientes, llegaron numerosos transportes de deportados: a finales de septiembre de 1943 había casi 3.000 deportados; a finales de octubre eran ya 6.800, y para la Navidad de ese año eran más de 10.500 personas.

En esta fase inicial, Dora no era un campo en el sentido estricto del término, porque no tenía un sistema de barracones, y los deportados eran alojados en el interior de los túneles de la prevista Mittelwerk, como se denominó a una de las secciones de la factoría. No había estructura sanitaria, y los presos morían de hambre, sed, frío y por las duras condiciones de trabajo.

Hasta enero de 1944 no comenzó la producción de cohetes en el Mittelwerk, y en ese momento los internos fueron trasladados a un campo de barracones, aunque muchos siguieron en los alojamientos subterráneos hasta mayo de ese año. Un gran número de deportados (la mayoría rusos, polacos y franceses) no sobrevivió: entre octubre de 1943 y marzo de 1944, cerca de 2.900 presos murieron en Dora. Otros 3.000 internos fueron transferidos a los campos de concentración de Majdanek y Bergen-Belsen, en la primavera de 1944, de los que apenas hubo supervivientes.

El comienzo de la producción de cohetes en el Mittelwerk fue acompañado de la reestructuración del campo de Dora. Los internos que habían sobrevivido fueron considerados inútiles para el trabajo, debido a los problemas físicos y la falta de cualificación profesional para construir los cohetes. Por tanto, fueron llevados a Dora nuevos contingentes de internos, seleccionados especialmente en otros campos de concentración, mientras que sus exhaustos predecesores eran trasladados a Nordhausen, donde fueron obligados a trabajar en la construcción de túneles o instalaciones subterráneas.

En octubre de 1944, Dora y otros sub-campos pertenecientes originalmente al complejo de Buchenwald, fueron amalgamados para formar el campo de concentración de Dora-Mittelbau, en el que Dora servía como campo principal. Por los alrededores de Nordhausen se inició la construcción de nuevas factorías subterráneas para la construcción de aviones, siguiendo el ejemplo de la Mittelwerk. Al mismo tiempo, se introdujeron las medidas para crear la infraestructura necesaria para un complejo armamentístico en las montañas de Harz. Además, en el verano de ese año ya se había iniciado el proyecto para la recolocación subterránea de la industria del petróleo.

Estos proyectos tenían como consecuencia la demanda de una enorme cantidad de mano de obra, centrada especialmente en los internos de los campos de concentración, pero también en trabajadores civiles extranjeros reclutados a la fuerza, prisioneros de guerra y alemanes condenados a trabajos forzados. Debido a la inminencia del final de la guerra, apenas fueron completadas algunas de las fases de estos proyectos, a pesar de la dura explotación de la mano de obra.

La mayor parte de los campos subordinados a Dora-Mittelbau estaban relacionados con los esfuerzos de recolocación subterránea, sobre todo en una zona relativamente pequeña alrededor de Nordhausen. Además del campo principal de Dora, con una población de promedio de unos 15.000 internos, el núcleo del complejo de Mittelbau comprendía los campos de Ellrich (8.000), Harzungen (4.000), Rottleberode (1.000), y las Brigadas de Construcción III y IV de las SS (3.000 internos en conjunto, divididos en diferentes pequeños campos a lo largo de la construcción de una línea ferroviaria). Mittelbau se benefició también de numerosos sub-campos creados para la recolocación de los nuevos proyectos armamentísticos. En la primavera de 1945, los campos de Mittelbau (aproximadamente unos 40) contaban con una población aproximada superior a los 40.000 internos.

La disolución estructural del campo de concentración de Dora-Mittelbau comenzó a finales del otoño de 1944. Debido a la sobrepoblación de los sub-campos, las condiciones de vida empeoraron rápidamente en todo el complejo, llevando a un incremento sin precedentes de las tasas de mortalidad.

A finales de 1944, comenzó la “evacuación” de los campos de Auschwitz y Gross-Rosen, transportando los internados a otros campos de concentración occidentales. Muchos de estos transportes llegaron a Mittelbau: 16.000 internos de ambos campos, incluyendo hombres, mujeres y niños, que fueron deportados en marzo de 1945. Estas transferencias provocaron un incremento drástico en las tasas de mortalidad: entre enero y abril de 1945 murieron más de 6.000 internos del campo de Mittelbau.

La “evacuación” del campo principal de Dora comenzó la noche del 3 de abril de 1945, cuando 4.000 internados soviéticos fueron enviados por tren a Bergen-Belsen. Mientras tanto, la mayoría de los subcampos fueron evacuados entre el 4 y el 5 de abril, en destino a los campos de Bergen-Belsen, Sachsenhausen y Ravensbrück. Las SS sólo abandonaron unos cientos de deportados en Dora, que fueron liberados por el Ejército americano el 11 de abril de 1945.

Aproximadamente unos 60.000 internos fueron deportados al campo de concentración de Dora-Mittelbau, entre agosto de 1943 y marzo de 1945. El número total de muertos no puede determinarse con precisión: unos 12.000 fueron oficialmente registrados en los archivos de las SS. Pero deben añadirse más de 5.000 personas enviadas en transportes de exterminio hacia Lublin y Bergen-Belsen, a comienzos de 1944 y marzo de 1945, y un número indeterminado de presos que murieron durante las Marchas de la Muerte que siguieron a la evacuación del complejo Dora-Mittelbau, en abril. Por tanto, se puede hacer una estimación de unas 20.000 personas que no sobrevivieron a la deportación al campo de concentración de Dora-Mittelbau.

Desde finales de abril de 1945, los aliados utilizaron el antiguo campo de Dora-Mittelbau como centro para acomodar a personas desplazadas. Hacia mediados de mayo de ese año, sólo en el campo de Dora había 14.000 personas desplazadas esperando para su repatriación. Cuando los últimos contingentes de personas desplazadas abandonaron Dora, el campo fue utilizado como centro de recepción para alemanes refugiados, hasta el otoño de 1946. Un destino similar fue el que tuvo el campo de Mittelbau. En la mayoría de los casos, los barracones fueron desmantelados y utilizados como material de construcción, para alojar a los refugiados. Cuando el tribunal militar americano comenzó a juzgar a los antiguos guardias del campo de Dora-Mittelbau, en el verano de 1947, apenas quedaba algo del campo de Dora.

En la mayor parte del sistema de campos de concentración, el desarrollo de este tipo de complejos tuvo una motivación económica y una expansión funcional. Mientras en la primera etapa del nazismo los campos de concentración eran usados como formas espontáneas de combatir a los opositores, a comienzos de 1936 se convirtieron en centros permanentes, centrados también en la persecución racial. Pero en la fase final, a partir de 1943, los campos de concentración se convirtieron en centros de explotación económica de la mano de obra forzosa. Dora-Mittelbau fue uno de los más importantes, fundado exclusivamente con el propósito de explotar la mano de obra de sus prisioneros.
 
El memorial


Pasaron casi veinte años antes de que se utilizase el antiguo campo de Dora como memorial, aunque durante ese tiempo se fueron haciendo diferentes actos conmemorativos. Por ejemplo, en el primer aniversario de su liberación (en abril de 1946), se llevó a cabo una celebración conmemorativa en un monumento erigido por las autoridades soviéticas en el crematorio. En 1954, el crematorio fue dedicado como “sitio de honor”, con la asistencia de miles de personas.

Pero no fue hasta 1966 que el memorial fue oficialmente designado como “Dora-Mittelbau Mahn- und Gedenkstätte”, bajo una iniciativa de la dirección política del distrito de Nordhausen. El antiguo crematorio, el centro del memorial, fue transformado y alterado, para servir como museo.

En los años 1970, el memorial se fue expandiendo por la ciudad y el distrito de Nordhausen, gracias a la restauración de diferentes edificios administrativos, en los fundamentos del antiguo barracón del Politische Abeilung de la Gestapo. El concepto de base de la exposición, frecuentemente revisado en el museo, y el diseño simbólico del memorial hacían referencia al típico empeño de las autoridades de la RDA por sobrevalorar la lucha de resistencia antifascista de los internados políticos, mientras que se ignoraban, en mayor o menor medida, las crueldades sufridas por otros grupos de internados.

Ya en la Alemania reunificada, los elementos esenciales del memorial de la RDA fueron preservados como testimonios de la cultura conmemorativa local del antiguo estado germano-oriental. La exposición permanente que se mantuvo en el crematorio hasta 1993, fue reemplazada en 1995, con ocasión del cincuenta aniversario de la liberación del campo de concentración de Dora-Mittelbau, por una nueva exposición permanente en un barracón reconstruido. Este acontecimiento estuvo acompañado por la inauguración de una sección del sistema de túneles que puede ser visitado, después de que fuese excavada una nueva entrada al túnel.

El nuevo diseño

Debido a su papel como centro de explotación económica, en el memorial de Dora-Mittelbau tiene una especial importancia toda la temática del trabajo forzoso en los campos de concentración. Esta significación está enfatizada en las partes accesibles del sistema de túneles de Kohnstein, en el que los internos del campo de concentración eran obligados a trabajar.

Como centro de aprendizaje y educación, el memorial del campo de concentración de Dora-Mittelbau facilita el examen crítico de las causas y efectos del trabajo forzoso introducido por los nazis entre sus presos. Dentro de la red del concepto de memoriales del gobierno alemán, el gobierno federal está favoreciendo la reorganización del memorial de Dora-Mittelbau.

El centro educativo y de documentación fue inaugurado en abril de 2005, y ofrece unas óptimas condiciones de trabajo en su moderno estudio, archivo y biblioteca. Una nueva exposición permanente documenta el trabajo forzoso y la explotación llevada a cabo en el complejo de Mittelbau. Al mismo tiempo, la exposición histórica de 1995 se mantiene como un elemento integral, asegurando la continuidad de la representación de la perspectiva de los supervivientes, que ha influenciado decisivamente el concepto de la exposición.

El campo de internamiento de Dora

El campo de internamiento no tenía una entrada concreta. Entre el barracón de administración del campo y el de la Gestapo había una puerta de madera, a la que los internos llegaba a través de la zona de las SS. El borde entre ambas zonas fue rediseñada en los años 1960-1970, para servir como entrada al memorial. En 1976 se construyó un edificio multipropósito, con un cine y zonas de trabajo, situado en el antiguo barracón de la Gestapo.

La antigua zona de reunión del campo fue rediseñada como “Memorial de las Naciones”, y comprendía la entrada, una plataforma de oradores y una obra de Heinz Scharr. En la parte sur se encuentra la prisión del campo (Bunker), construido en el verano de 1944, que fue destruido hasta los cimientos en 1952. El patio de la prisión servía como zona de ejecución.

La exposición histórica permanente está alojada en un barracón que, originalmente, servía para acomodar a presos en un campo de trabajo forzado en Nordhausen, y fue reconstruido con la fundación de un barracón de presos de Dora, en 1991.

El crematorio, que había entrado en funcionamiento en el verano de 1944 (anteriormente los cuerpos eran transportados a Buchenwald para su eliminación), fue declarado zona histórica por los soviéticos en 1946, y fue preservado, aunque sufrió alteraciones estructurales en 1964, y alojó la exposición histórica permanente, desde 1966. Después de que la exposición fuese cerrada en 1993, las salas fueron completamente restauradas. Frente al crematorio hay una plaza memorial, con una escultura de Jürgen von Wojsky, erigida en 1964, que fue recolocada en 1999 y completada con una placa conmemorativa de todos los internos del campo. Otras figuras conmemorativas recordaban a los judíos y gitanos que murieron allí. La zona en la que las SS lanzaban las cenizas del crematorio está marcada como cementerio.

El campo SS

El campo de las SS de Dora comprendía los barracones de los guardias, que pertenecían a una subdivisión del Batallón Mittelbau, de las unidades SS-Totenköpf. Aunque esos guardias eran parte del sistema de las SS, muchos eran también miembros de la Wehrmacht que habían sido asignados a la guardia de los campos de concentración.

Este campo estaba separado del de los internados por los barracones del Politische Abteilung de la Gestapo y los de la administración del campo SS, así como por una valla electrificada. Una estructura que servía como refugio para los SS fue reconstruido en 1974.

Los túneles Kohnstein

La estación del campo estaba conectada con los dos túneles de transporte de Kohnstein por tren. Las entradas a estos túneles fueron destruidas por las autoridades de ocupación soviéticas.

Desde 1995, las industrias subterráneas son accesibles, gracias a un túnel recién reconstruido, que conduce al túnel de transporte A, y hasta las ruinas de las factorías. Entre los centros abiertos a los visitantes están los antiguos dormitorios, en los que, posteriormente, se ensamblaban los cohetes. Dentro de lo posible, las condiciones en el interior de los túneles se han mantenido tal como estaban en el momento en que fueron construidos. Un modelo ilustra las proporciones de las industrias subterráneas, y las paredes están llenas de placas conmemorativas de los antiguos internos.

Los memoriales de los subcampos

Espacialmente, el Memorial del campo de concentración de Dora-Mittelbau está limitado a los terrenos del antiguo campo de Dora y las zonas industriales de la parte sur del Kohnstein. Sin embargo, los numerosos subcampos que constituían el complejo del campo de concentración de Dora-Mittelbau no han sido olvidados. En colaboración con iniciativas de carácter local, los memoriales se han ido estableciendo, convirtiéndose en centros de educación y recuerdo.

Además, placas conmemorativas recuerdan a las víctimas de la Marcha de la Muerte de abril de 1945 en muchos lugares. En 1984, un muro de ladrillo se erigió en la entrada del memorial, para conmemorar a las víctimas de la “evacuación” del campo de concentración de Dora-Mittelbau.

La exposición histórica permanente

La exposición histórica permanente abrió en 1995, basándose, principalmente, en la idea de presentar la historia del campo de concentración de Dora-Mittelbau desde el punto de vista de los internos. Las informaciones sobre los perpetradores, el contexto histórico general y el papel jugado por la industria de armamentos forma el telón de fondo de esta perspectiva. Los textos que acompañan a la exposición hacen continuas referencias a las experiencias de los presos, frecuentemente con pasajes de sus memorias e informes.

La exposición de objetos está representada en cinco secciones diferentes: la primera sección está dedicada a la fase de construcción del campo de concentración y la factoría de armamentos. El elemento visual central es el muro de piedra que alude a los túneles de Kohnstein. Las fotografías, objetos e informes arrojan luz sobre las desastrosas condiciones de vida de los internos, sobre todo durante la fase final de la construcción de la factoría de cohetes, en el otoño-invierno de 1943-1944. La segunda sección se centra en la producción de armas en la Mittelwerk, centrando la atención en los perpetradores, presentando las biografías de ingenieros, empleados, miembros de la Gestapo y de las SS, completando el cuadro con sus retratos fotográficos. Las condiciones de vida del campo de internos de Dora es el tema central de la tercera sección. Aquí, los objetos de naturaleza personal proporcionan una impresión de los horrores de la vida diaria en el campo. La sección cuarta está destinada al sistema de subcampos y a la fase de disolución del campo de concentración de Dora-Mittelbau. El desmantelamiento del campo y las marchas de evacuación forman el segundo foco central de esta sección. En la quinta sección se muestra la historia de posguerra del campo de concentración de Dora-Mittelbau: cartas, anuncios de personas desaparecidas y solicitudes de investigación sirven para ilustrar las graves dificultades (tanto emocionales como materiales) experimentadas por muchos de los supervivientes, como resultado de su internamiento en los campos de concentración.

- Galería fotográfica

Contacto

KZ-Gedenkstätte Dora-Mittelbau
Kohnsteinweg 20
99734 Nordhausen
www.dora.de

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